Traducido del noruego al inglés por Vidar T. R. Emersjø(1)
¿Nuestros dioses son físicos? ¿Ellos, de alguna manera tienen una manifestación física en nuestro universo? ¿Cómo podemos creer en ellos y saber cómo son, qué obtenemos a cambio y la fuerza si para entonces sacrificamos para ellos?
Creo en nuestros dioses como arquetipos en nuestra sangre, como símbolos de lo correcto y lo incorrecto, como personas históricas, como seres extraterrestres, como formas en la naturaleza y como formas físicas las cuales existen todavía en la actualidad.
Todos nosotros sabemos que Thorr es el protector de nuestra raza, el único que hace posible nuestra existencia. Es Thorr quien nos protege contra de todas las fuerzas incontrolables de la naturaleza. Eso es lo que intento decir literalmente. Ese es el Thorr físico que nos protege de las fuerzas incontrolables del universo.
Mire el planeta Júpiter (el nombre romano para Thorr). Es Júpiter el cual, con su gravitación, previene de la amenaza de meteoritos a nuestra Madre Tierra y que toda la vida sea arrasada de aquí(2). Júpiter – Thorr – es rojo como su barba, y alrededor de él hay un cinturón - ¿Meginjord? Alrededor de Júpiter existe un círculo de dieciséis lunas – el exacto número de hijos que Thorr posee en algunos mitos.
Si es sólo un incidente de que sea una conexión con los planetas de nuestro sistema solar y nuestros dioses, entonces nosotros podríamos rechazarlo como una coincidencia, pero ese no es el caso. Todos los planetas, junto al Sol (Sol)(3), encajan en un sistema. Descubrimos la era de los dioses al observar el tamaño de los planetas/estrellas; el Sol es el más grande y más antiguo, mientras Plutón (Hel) es el más joven y pequeño. Únicamente Marte (Tyr) es la excepción aquí – porque él consiguió su inhibido crecimiento por un evento. Entonces puedo recordarle a los lectores del mito el cual nos dice cómo Tyr fue mutilado cuando los dioses fueron a domesticar a Fenriz (el lobo) - ¿una coincidencia?
El albedo (no estoy seguro de esta palabra – ED) de los planetas, los planetas “gratitud”; la habilidad para dar la cantidad de luz que usted obtiene, la habilidad para amar como uno es amado, está completamente en armonía con la impresión que nos da nuestra mitología de los dioses. Mercurio (Loki), la insensibilidad, tiene un albedo de 0.1 (p. ej., únicamente refleja el 10% de la luz), mientras Venus (Frigg), la diosa del amor, posee un albedo de 0.76 (76% - ED). El dios de la guerra, Tyr, tiene un albedo de 0.16, la Madre Tierra tiene un albedo de 0.39, la Luna (Maani) – 0.06, Júpiter (Thorr) – 0.51, Saturno (Heimdallr) – 0.61, Urano (Odinn) y Neptuno (Njordr) – 0.35 y Plutón (Hel) tiene un albedo de 0.4(4).
Neptuno (Njordr) posee dos lunas (en realidad fueron descubierto unas más pequeñas - ED) – Nereo y Tritón. En la mitología Njordr tuvo dos hijos: Frøyja y Frøyr. Urano (Odinn) posee quince lunas – en la mitología Odín tuvo quince hijos. Marte (Tyr) tiene dos lunas y Saturno (Heimdallr) posee trece lunas, pero aquí termina nuestro conocimiento mitológico. Quizá los hijastros de Thorr, Ullr, es uno de los hijos de Tyr, lo desconocemos, los cristianos asesinaron a quienes lo sabían, asesinados ellos quien deseaba saberlo y calcinaron nuestro secreto. Únicamente existen hoy pedazos del conocimiento del pasado.
Pero eso no es todo: podemos ver cómo muchos de los dioses están abiertos a las emociones, éstas consideradas en los planetas. La declinación del curso del ecuador de Mercurio (Loki) (ángulo ecuatorial creo – ED) es de 0 grados. Como sabemos, Loki es insensible; él no llora cuando los dioses solicitaron a todo [y a todos] llorar para que así Hel permitiera a Balder regresar a su hogar, Aasgard. ¡La declinación del ecuador de Venus (Frigg) (…) es de 177 grados! Por supuesto, la diosa del amor está abierta a las emociones. La declinación del curso del ecuador de los siguientes planetas es: Tellus (esa es la Tierra – ED) 23.27, Marte 23.59, Júpiter 3.5, Saturno 26.44, Urano 97.55, Neptuno 28.48 y Plutón 52 o 122 grados(5) – todo depende sobre la elección del libro de astronomía.
Es más probable que Thorr sea un poco más abierto a las emociones por su falta de inteligencia, mientras Odinn es abierto a las emociones porque él es líder/caudillo; ¡él es quien se preocupa por su pueblo y destino! Al mismo tiempo, sabemos que Odinn es un dios desagradecido; podemos sacrificarlo todo por él y la única cosa que él nos devuelve es pérdida y traición, muerte y pobreza. Así que su albedo es bajo.
Mencioné el cinturón de Thorr, Meginjord – el anillo alrededor de Júpiter. Otros planetas poseen anillos también. Saturno (Heimdallr) posee cinco anchos (los cuales fueron construidos por cerca de miles más pequeños), los cuales el origen y su función aún son desconocidos para mí. Urano (Odinn) posee nueve u once, depende el libro. Conocemos la historia de Draupnir, el anillo el cual gotea ocho nuevos cada nueve noches. ¿Tal vez el mito nació en el tiempo en que urbano sólo poseía anillos alrededor – o después fue descubierto el noveno?
Esa es también una forma de Asatru, el cual puede ser puesto bajo una investigación astrológica seria. Podemos ser capaces de aprender más de la realidad – de nuestro origen y su futuro – al estudiar los planetas y las manifestaciones físicas de los dioses. Los dioses poseen muchas facetas y una cosa es cierta. ¡Todos ellos quieren ayudarnos en nuestro viaje hacia Aasgard! ¡Heil Odinn!
Notas al pie:
1. El artículo original se encuentra localizado en http://www.heathenfront.org/nhf - N. H. F. © Allgermanische Heidnische Front.
2. Un poco más al respecto de este tema véase Vikernes Varg, Irminsûl, trad. Vidar Emersjø, Cymophane Publishing, Stockholm, 2002; esta obra permite ser descargada en formato Pdf en página oficial de Burzum: www.burzum.org N. T.
3. En la mitología nórdica existe una semejanza en la escritura del nombre Sól con nuestro Sol en castellano, la diferencia reside principalmente en el género, en su cultura es femenino y para la nuestras es masculino. N. T.
4. Un poco más al respecto de este tema véase Vikernes Varg, Germansk Mythologi og Verdensanskuelse, Cymophane Publishing, Stockholm, 2000, p. 100 (por cierto, Júpiter aparece con la cifra 0.52); esta obra permite ser descargada en formato Pdf en página oficial de Burzum: www.burzum.org N. T.
5. Véase, Vikernes V., op. cit., p. 101. N. T.
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